PABLO J. LOPEZ HERNANDEZ



Impenitente : Adjetivo. Que persevera en un hábito.
Ausente : Nombre común. Aplicado a personas o cosas. De lo que se ignora si vive todavía o donde está



"Un artista verdadero es alguien que está preocupado por muy pocas cosas."
Aldo Rossi


"No habrá otro edificio"
Louis Kahn


miércoles, 21 de junio de 2017

COMO MIRAR UN EDIFICIO


Tal vez el enunciado de este artículo no sea preciso pues también podría llamarse "Como vivir un edificio", o “Como sentir un edificio”. Y la razón de ello la intentaremos descubrir en este artículo. Lao Tsé dijo que "la Arquitectura no son cuatro paredes y un tejado sino el espacio y el espíritu que se genera dentro". Con ello nos basta por ahora.

jueves, 25 de mayo de 2017

MELNIKOV Y EL CONSTRUCTIVISMO SOVIETICO





En los tiempos de estudiante, en la Escuela de Arquitectura de Valencia, durante los ratos de almuerzos y parloteo, siempre había algún compañero progre que de vez en cuando sacaba a colación la palabra mágica del “constructivismo ruso”. Los que no estábamos
versados en tal cuestión callábamos, y con aire de asombro, anotábamos en un papelito que había que revisar que era exactamente eso.

miércoles, 5 de abril de 2017

PORQUE LOS EDIFICIOS NO SE CAEN Y OTRAS BAGATELAS



El título de este artículo es engañoso. Cierto que existen edificios que durante su ejecución o a los pocos años se han derrumbado. Pero también podemos afirmar que el 99,99 %, se mantienen en pie. Un edificio puede albergar gran infinidad de patologías que se van produciendo en el transcurso de su vida : grietas, desconches, humedades, etc.; pero en la casi totalidad de los casos la obra, con un aire de altivez, no se doblega.

domingo, 5 de febrero de 2017

GIORGIO GRASSI O EL RIGOR DEL TIPO






Giorgio Grassi (Milan 1935) es un tipo duro. A pesar de su escuálida presencia física, sus fundamentos y sus teorías sobre la arquitectura no ceden ni un apice al capricho o a la anécdota. Cuando la Tendenza italiana surge en los años setenta, capitaneada por Aldo Rossi, Grassi representa el ala más pura y radical. Es un teórico consciente de que la única relación real con su trabajo es la de la participación y el estudio.

domingo, 11 de diciembre de 2016

LA PEQUEÑA JOYA DE BRAMANTE




En la Escuela de Arquitectura nos enseñaban que no había obra pequeña y que toda edificación, por mínima que fuera, tenía su corazoncito. Esta máxima también la contemplábamos en los grandes maestros y asi la admirábamos en la petit maison de fin de semana en el sur de Francia de Corbusier, en el teatrino flotante de Rossi, o en las viviendas mínimas de Dammerstok de Walter Gopius.

viernes, 21 de octubre de 2016

BIENAL DE ARQUITECTURA 2016. REPORTING FROM THE FRONT.




El arquitecto impenitente ha viajado a Venecia para ver la Bienal de Arquitectura 2016.

Ya lo hizo en la anterior edición del 2014 y entonces quedo defraudado. El mensaje de Rem Koolhaas, comisario de la exposición, era entonces pesimista y decepcionante: La arquitectura languidecía y se moría lentamente. Y al parecer nadie tenía respuesta a esta cuestión.

jueves, 5 de mayo de 2016

TEODORO GONZALEZ DE LEON. LA ARQUITECTURA EN SILENCIO.

                                



                                         “La arquitectura se hace en silencio”
                                                                                                 Teodoro González de León


A sus noventa años Teodoro González de León (Mexico D.F 1926) es el arquitecto con más amplia experiencia en la creación de grandes espacios públicos en su país, De su paso por el estudio de Le Corbusier en los años cuarenta recuerda que la arquitectura debe hacerse en silencio, con concentración. Según cuenta  “aquellos dos años en Paris fueron una inmersión en la verdadera arquitectura  y en como vivir la arquitectura”. Seguidor también de los arquitectos japoneses, reconoce en ellos la maestría y la espiritualidad que destilan.

sábado, 12 de marzo de 2016

LAS IGLESIAS DE ELADIO DIESTE





“No suele saberse que el ladrillo puede tener resistencias superiores a los mejores hormigones y que no pueden hacerse con hormigón o mortero piezas de liviandad equivalente a las que pueden conseguirse con la tierra cocida…”
                                                                                                              Eladio Dieste

Que a un ingeniero civil lo nombren Arquitecto Honorario no es cosa frecuente. Pero que los mismos arquitectos le reconozcan como tal tampoco es baladí.

martes, 26 de enero de 2016

LA ARQUITECTURA DE LA MUERTE




Cuando yo era pequeño mi madre me llevaba al cementerio el primer día de Noviembre. Además estrenaba abrigo. Ahora ya no voy con este atuendo, dado el cambio climático, pero el ritual de la visita persiste. La cita obligada a esta ciudad de los muertos siempre despierta un ramillete de sentimientos encontrados. En esas fechas hay quienes entran de puntillas, y se marchan lo antes posible, como los que hacen del lugar su segundo salón de estar y apuran el día con comida y merienda.

jueves, 17 de diciembre de 2015

LA BIOARQUITECTURA DE JAVIER SENOSIAIN



“El ser humano no debe desprenderse de sus impulsos primigenios, de su ser biológico. Debe recordar que el mismo proviene de un principio natural y que la búsqueda de su morada no puede desligarse de sus raíces; es decir debe evitar que su hábitat sea antinatural” 
                                        
                                                                                                                Javier Senosiain

domingo, 5 de abril de 2015

LA CIUDAD LIGERA DE FILIPPO DE PISIS



Luigi Filippo Tibertelli de Pisis (Ferrara, 1896 - Milán, 1956) es sin duda el pintor italiano más representativo de la  Escuela Metafísica y del Novecento italiano. En 1914 inició sus estudios del arte y la arquitectura en Ferrara mientras trabajaba paralelamente en prosa y poesía. En estos años su pintura acusó la influencia del Futurismo.

sábado, 7 de marzo de 2015

HISTORIAS DEL POLI (3). EL PROYECTO.


Últimamente se ha acrecentado mi interés por la diletancia.  Así que, mientras rumio nuevas entradas, rememoraré algunas experiencias de las asignaturas de proyectos en la Escuela de Arquitectura de Valencia. (Aunque supongo que cada cual tendrá su batallita al respecto).

sábado, 31 de enero de 2015

RICARDO PORRO. EL ARQUITECTO DE LA SENSUALIDAD.



El pasado Diciembre falleció en París Ricardo Porro. Conocido, controvertido y amado, su figura no ha tenido excesivo eco en el ámbito nacional aunque fuera nominado al Premio Prizker en 1994. Naturalmente, y una vez más, en la Escuela de Arquitectura jamas se nos habló de el.

martes, 23 de diciembre de 2014

ARQUITECTURA SOBRE EL CRISTAL



Cuando paseamos por la ciudad un calidoscopio de imágenes nos asalta y nos envuelve. Las arquitecturas, los neones, las marquesinas, se reflejan sobre las tersas superficies de cristal de los edificios y nos atrapan vertiginosamente. La incidencia de los rayos solares sobre el cristal y las arquitecturas reflejadas en el producen una secuencia de transparencias que, camaleonicamente, se van travestiendo conforme avanza el día. Son las formas de la ciudad  sobre los paños cristalinos de los azules cobaltos de la mañana, los celestes del mediodía, y los ocres y violetas del atardecer.

lunes, 10 de noviembre de 2014

HISTORIAS DEL POLI (2). EL DIBUJO.



En la Escuela de Arquitectura  teníamos un profesor de Análisis de Formas que a la goma de borrar le llamaba el lápiz negativo. Era realmente un chistoso pero se enrrollaba bien y a nosotros nos gustaba. En una ocasión, y con afán de descubrir nuevas técnicas, nos propuso dibujar con caña. A tal efecto cada cual se consiguió su cañita (era muy fácil porque las huertas lindaban con la Escuela) y cual maestros del arte chino, o japones, grafiábamos figuras extrañas mojando la caña en la botellita de tinta china. Cada cual hacia el garabato que le parecía mas delirante y al rato semejabamos monjes del Tibet en búsqueda del nirvana. Hasta que llego el jefe del departamento, a media mañana, y llamando por su nombre exasperadamente al profesor, le dijo que ya bastaba (de aquellas sandeces quería decir). Pero a nosotros nos gustaban estas experiencias nuevas, y además, no nos parecían sandeces. También porque como aquello no había quien lo entendiera era imposible saber cuales eran los dibujos buenos o malos.

viernes, 17 de octubre de 2014

LA INSOLITA ARQUITECTURA DE BRUCE GOFF



Bruce Alonzo Goff (1904-1982) es, sin duda, uno de los arquitectos del siglo XX más inmerecidamente olvidado y, desde luego, en la Escuela de Arquitectura jamás me hablaron de el (tal vez porque ni lo conocian).

domingo, 14 de septiembre de 2014

ESCALERAS


Las escaleras son el cordón umbilical que unen  plantas y desniveles. Pero aquellos que piensen que sirven solo para subir o bajar están equivocados. Si únicamente fuera por esto bastaría, en muchos casos, con un aséptico ascensor. Al igual que Louis Kahn preguntaba a los muros y a los pilares que querían ser, nosotros podemos también interrogar a las escaleras cual es su vocación. Porque las escaleras, con su indumentaria y atrezo, nos hablan de mucho más.

miércoles, 27 de agosto de 2014

LA CASA DEL ARQUITECTO



Que un arquitecto se construya su propia casa puede suponerle incluso niveles de orgasmo. Que tras años de satisfacciones y desilusiones, haciendo arquitectura para otros, pueda realizar la que va a ser su morada no tiene anverso de moneda. Solo hay cara en esta tarea. El realizar su casa supone un reto  personal. En ella sintetiza todo aquello que no ha podido alcanzar hasta entonces. El arquitecto volcara allí sus principios proyectuales, sus anhelos incumplidos y su propio universo.

jueves, 31 de julio de 2014

VIVIENDO PELIGROSAMENTE


En la cola del super mi colega, el ilustrado, me comenta que la profesión de arquitecto es de alto riesgo. También me aclara que no se refiere exactamente a la arquitectura sino a la disparatada y actual construcción de la arquitectura. Le pregunto si no son lo mismo, y como duda y se lía un poco, no insisto por ahí. Según me dice, la actual construcción más se parece a  una charca donde reptiles y ranas chapotean cual saltimbanquis  haciendo todos los engañosos juegos de prestidigitación que jamas enseñan en las Escuelas de Arquitectura.

miércoles, 9 de julio de 2014

BLOGS MAS INFLUYENTES DE ARQUITECTURA

El blog EL ARQUITECTO IMPENITENTE ha entrado en la lista de los 100 blogs mas influyentes de arquitectura del mundo en lengua hispana. Al estar en esta lista tiene derecho a un enlace propio desde la pagina de los mismos en http://labs.ebuzzing.es/top-blogs/arquitectura?start=80
Gracias los mas de 25.000 visitantes que lo han hecho posible.

viernes, 4 de julio de 2014

LA VIVIENDA MINIMA Y OTRAS QUIMERAS



La nanotecnia es una disciplina en boga. Y el miniaturismo. Cuando más pequeño es un teléfono, un paraguas o un boton  más se cotiza en el mercado de las vanidades. Al igual que la tarea de meter el barquito dentro de la botella, o escribir el Quijote en un libro del tamaño de la uña. Todo lo mínimo y pequeño parece aumentar de valor. El paradigma actual es , sin duda, el chip. La pinacoteca completa del Louvre o el Diccionario de la Lengua Española en una endeble fichita plana.

miércoles, 25 de junio de 2014

EL SUTIL GAZAPO DE TERRAGNI

En la planta baja de distribución de la casa del Fascio, (1934)  Giuseppe Terragni nos deja una sutil disonancia, un deliberado gazapo que apenas es perceptible en una primera vista.


Dejo al sagaz lector para que lo descubra. Y lo que es más intrigante ¿porque lo hizo?.

domingo, 1 de junio de 2014

LAS VIVIENDAS DE KAHN




Tras las dos primeras generaciones de arquitectos del Movimiento moderno con Le Corbusier, Mies y Alvar Aalto como figuras más representativas, Louis Kahn es uno de los maestros de la tercera generación. Su figura es compleja y enigmática. Casado, y con una hija, mantuvo relaciones al tiempo con otras dos mujeres de las cuales a su vez tuvo un hijo y otra hija. Judio de religión, no pudo realizar nunca su sueño de construir una sinagoga en Jerusalen. Con una niñez difícil, y con la perspectiva de perder la vista, no renunció a nada. Murió de un ataque al corazón cuando volvía de uno de sus solitarios y lejanos viajes tras revisar el centro gubernamental de Dacca.  Permaneció tres días sin que nadie pudiera identificarlo. Una de su frases favoritas era  "La carencia y la necesidad producen poco; las grandes cosas llegan gracias a las aspiraciones y las promesas".

lunes, 19 de mayo de 2014

EL PERFIL CALLADO DE LA CIUDAD. MARCELO FUENTES.

Las ciudades actuales son grandes y ruidosas. Invaden nuestros sentidos con sus voces y aullidos. Sus turbulencias nos impiden ver realmente como son. A primera vista se parecen a.un inmenso calidoscopio de esquinas, de neones y de personas de los cuales apenas si atisbamos su esencia.

Pero existe otra ciudad más profunda, más intima, más silenciosa, que subliminalmente entra en nuestra mente sin que apenas nos demos cuenta.

miércoles, 30 de abril de 2014

ARQUITECTURA Y UTOPIA. BERTHOLD LUBETKIN.


Que la utopía deba ser condición, también, de un arquitecto está fuera de toda duda. Los visionarios en cada época, los tildados de vanguardistas, los adelantados, e incluso los psicóticos en su imaginería son los que han realmente aportado los mimbres con que entrelazar las quimeras y los sueños que han hecho avanzar a la arquitectura a lo largo de la historia.

lunes, 7 de abril de 2014

ELOGIO DEL ARMARIO, DEL PASILLO Y DEL RECIBIDOR.



En la Escuela  de Arquitectura la única asignatura que suspendí, de la rama de proyectos, fue Proyectos I. Saque un 4,75.Y aunque el proyecto parecía de posible interés, según el catedrático titular me habían puesto esa nota porque había fallado estrepitosamente en el tema de los armarios, o sea, que  a las viviendas que había proyectado les faltaban armarios. 
Ni que decir tiene mi incredulidad por los centimillos que me faltaban para el aprobado, así que para conseguirlos en Septiembre tuve que apretar alguna que otra habitación y dar a luz a los dichosos armarios. Eso, y como castigo, el resolver también para Septiembre, un imaginario colegio de enseñanza media en una imaginaria parcela de la que solo se conocian sus dimensiones, y que como estaba en el limbo carecía de inserción en trama urbana alguna y/o de la mínima orientación. Aquello era casi un ejercicio de prestidigitación. Los de mi curso recordaran aquello del colegio y sabrán de lo que hablo.

viernes, 28 de marzo de 2014

ARQUITECTURAS AL MARGEN. EL CUBISMO CHECO.



La arquitectura cubista es, sin duda, una de la arquitecturas marginadas del Movimiento Moderno. Desde su aparición , en los primeros años del siglo XX, su orilleo tal vez se deba a que probablemente no sea una arquitectura en el sentido completo de la palabra.  Tras los años de olvido, su repentino despertar actual y el interés que ahora suscita merecen, al menos, una mínima reflexión sobre su contenido.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

HACIENDO SITIO A NUEVOS OKUPAS. LAS OCHO LECCIONES DE QUARONI


Cuando, a finales de los setenta, Ludovico Quaroni publicó el libro "Proyectar un Edificio. Ocho Lecciones de Arquitectura ", una bocanada de cordura se propagó entre las revueltas aguas de las teorías y los aprendizajes necesarios para proyectar una obra de Arquitectura. El escrito fue como un bálsamo para la resaca de la embriaguez que, con tantos mensajes cruzados e incluso contradictorios, se nos había asaeteado en los últimos tiempos. Su halo de sensatez, y de rigor, nos devolvía a territorios conocidos y enfocaba, pristinamente, la mirada sobre como debía uno iniciarse y deambular en  este arte.

viernes, 25 de octubre de 2013

SILLAS, MESAS, Y OTROS CACHIVACHES DE ARQUITECTOS.





" Decía Mies van der Rohe que era más difícil diseñar una silla que un rascacielos. No puedo dar fe de ello porque no he hecho un rascacielos: pero puedo asegurar que diseñar una silla es una penosa labor."  
                                                                                                                  Alejandro de la Sota  
                                                                                                               
                                                                              
                                                                                  
En nuestra Escuela de Arquitectura se incidía en que el secreto de la obra redonda y perfecta residía en cuidar y resolver bien todos sus detalles. Y aunque el matiz, ciertamente parecía de Perogrullo, el mensaje calaba al instante y nos empujaba a estos menesteres. Por ello, con celo y mimo, estudiábamos, analizábamos y hasta diseccionábamos las uniones y juntas de los materiales, el giro del pasamanos en la mesetas de las escaleras, la inclinación del alambor en las terrazas catalanas (¡que antiguos que eramos!), y toda solución  constructiva que se presentara, por muy mínima y banal que pareciera. Todo detalle tenia su corazoncito, y como tal había que tratarlo.

Por ultimo, y ya puestos en faena, era cuestión comúnmente aceptada que la felicidad total se alcanzaba si se podía completar todo el proceso y diseñar, al tiempo, el propio mobiliario y los demás accesorios del edificio.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

MAGGIE´S. LA ARQUITECTURA DE LA VIDA.



A Maggie Keswick  le disgnosticaron un cancer de mama en Junio de 1993. La metástasis se extendió posteriormente a su higado y a sus huesos. Con un pronostico de vida de tres meses, sobrevivió otros dieciocho y murio, en Julio de 1995, cuando tenia cuarenta y nueve años. Su póstumo relato, " A View from the Front Line", es un conmovedor compendio de las sensaciones, quimeras, miedos, y esperanzas que experimentó en aquellos años.

Maggie fue la esposa de Charles Jencks, arquitecto e historiador de referencia de la arquitectura posmoderna y, colaborando en sus proyectos, alcanzó un personal y particular reconocimiento en temas de ordenación del paisaje.

La actividad profesional de Jenks, la voluntad de resistencia de Maggie contra la enfermedad, y el común y acusado espíritu de solidaridad con los enfermos en similares circunstancias, hizo que aun en lo trágico de su particular situación, ambos sintieran la necesidad  de explorar y profundizar en como ayudar a mejorar los protocolos y las terapias de curación del cáncer, y en el papel que la arquitectura podía desempeñar en esta lucha. Este fue el germen de los Maggies Cancer Caring Center, conocidos familiarmente como los Maggie´s.

viernes, 19 de julio de 2013

¿ES EL CERTIFICADO ENERGETICO EL TIMO DE LA ESTAMPITA?



En su inefable película "Los que tocan el piano", Tony Leblanc era un maestro interpretando el timo de la estampita. La victima, generalmente un paisano recién descendido del tren en la gran ciudad, era abordado por un personaje con supuestas y escasas facultades mentales,(el tonto), que le mostraba un sobre con gran cantidad de billetes,  (de los de mil pesetas), a los que no daba ninguna importancia y que trataba como estampitas del niño Jesús. Entonces, entraba en escena el segundo timador,(el listo), que convencía a la víctima para engañar al tonto ofreciéndole una pequeña cantidad de dinero a cambio de ellas. Azuzado por la codicia el paisano le compraba  las estampitas, pero cuando tras "engañar al tonto" abría en un apartado el sobre, en lugar de los billetes solo encontraba recortes de papel. Naturalmente, tras el cambiazo, el tonto y el listo ya habían desaparecido llevándose su dinero.

De interpretar nuevos timos en actuales versiones cinematográficas, seguro que Leblanc  podría incluir el del Certificado Energético. Y no hay que tener mucha imaginación para saber quien sería cada cual en esta farsa oficializada. El  timado, una vez más, el ciudadano de turno, el listo nuestra querida Administración, y el tonto (y nunca mejor dicho)  los "certificadores energéticos". Y todo, naturalmente al olor del metal dorado, y de paso, tenernos entretenidos.


                                                    


Nuestros filibusteros propios, (políticos y otros chupopteros que tienen que justificar sus injustificables sueldos), siempre han sabido manejar las palabras, y cual trileros, marearnos. Las últimamente en boga, y mágicas, son la sostenibilidad ambiental,  la ecología del habitat, el agujero de la capa de ozono, la autosuficiencia,  y otras tantas que en nuestra pacata sociedad, increíblemente, aun triunfan. Arropados por las directivas europeas (en Bruselas también tiene que justificar el sueldo), y con los tiempos que corren de autocontención y ahorro,  han visto el nuevo filón y, por el bien nuestro y el de la humanidad mundial, ahora toca lo de la Certificación Energética de las Edificaciones.  Se nos dice que es para de evaluar (es decir decir controlar) y registrar la cualidad energética que poseen nuestros inmuebles. Incluso se han inventado un registro para ello y una cursi clasificación con letritas de colores. Y hasta nos proponen posibles alternativas técnicas y constructivas (todavía no obligatorias) para su mejora y así salvar a humanidad de los mayores males. Todo muy loable y sensato. Lo de Kioto son minucias frente a esta magna operación.

Y resulta que uno, en principio, se lo cree. Y hasta puede que la intención original  sea útil y necesaria. Pero como dice el refrán, de la intención al hecho hay un gran trecho, y como siempre suele pasar en estos casos, el niño ha nacido mediante cesárea y descaradamente espabilado.

La mecánica del proceso  de certificación energética sigue los cánones del timo de la estampita pero con matices más maquiavélicos. Lo bueno está en que, en esta  nueva modalidad, el listo también engaña al tonto. Para ello, primero, se busca el proto-tonto que avale todo el protocolo mediante la pátina de sus conocimientos y/o titulación. Como el maná pecunario promete ser suculento, y para no encabronar a tantos posibles tontos, (aquí quieren serlo casi todos, por lo que pueda caer), se abre el abanico y el tonto puede ser, desde un  API listillo, un aburrido perito agrónomo, un ingenieros de telecomunicaciones en paro, otro de caminos, un ávido economista, un administrador de fincas que pasa por allí, naturalmente un arquitecto (los hay a cientos por castigo), e  incluso si hace falta,  hasta el más insigne Master por la London Bussines School. Dicen que es por lo de la liberalización y la libre competencia, pero me parece más por la socialización de tanta carroñeria. Así que lo de menos es lo que sepa cada uno, o si es de la talla S o XXL. Se les asegura que habrá café, copa y puro para todos.

viernes, 5 de julio de 2013

ARQUITECTURA Y DISEÑO MILITAR. EL SARGENTO ARQUITECTILLO.



Es conocida la respuesta de Clemenceau a la pregunta de un periodista respecto de ciertos aspectos absurdos de  la justicia militar. El político contestó : “La justicia militar es a la justicia, lo que la música militar es a la música”.

O sea, nada.

Modestamente me permito extrapolar el concepto, y decir algo similar  respecto de la arquitectura militar nacional.  Quien más y quien menos, ahora tal vez menos por la objeción y esas cosas, que haya tenido contacto y vivencias con esta  arquitectura, muy posiblemente secundará esta opinión.

domingo, 23 de junio de 2013

GHYCA. LA PROPORCION Y LOS RITMOS



Estudiar los cánones de la proporción y de los ritmos arquitectónicos, tendiendo los puentes que conducen desde las antiquísimas construcciones egipcias y griegas hasta el mismo Le Corbusier, transitando por el prerrománico, el gótico, el naturalismo nórdico, o el protorracionalismo, puede parecer un laborioso y arriesgado ejercicio, con doble salto mortal incluido. Y que para montar este puzle se recurra, entre otros, a un sabio de Lemos, a Platon , a Pacioli, o a Fibonacci, y además que el gurú y guía de este recorrido sea un erudito y excéntrico diplomático rumano, hace que todo resulte aun más sorprendente.

Pues todo ello sucede cuando se lee a Matila Ghyka. Si uno se sumerge en su dos libros fundamentales, "El Numero de Oro" y  "Estetica de  de la Proporciones en la Naturaleza y las Artes", a la caza de referencias sobre las geometrías y las proporciones históricas de la arquitectura, pronto queda atrapado en un intrincado mundo de escuelas iniciáticas, doctrinas panteístas, teoremas, progresiones numéricas, pentágonos e icosaedros, y gremios o logias secretas que, desde tiempos remotos, se han ido sucediendo en la búsqueda de la Razón y de las Proporciones realmente supremas y universales.

jueves, 16 de mayo de 2013

FITTING ARQUITECURAS

Las palabras, a veces, no bastan para decir. En la arquitectura, desde luego, no son las que hablan. Encajarla con el hombre, y viceversa, se torna difícil de vez en cuando. Pero no importa demasiado, porque el sentimiento último suele, casi siempre, ser el mismo.
                                                        
   
                           



lunes, 22 de abril de 2013

ARQUITECTOS Y ARQUITECTAS


                                                     
Charles y Ray Eames

Una amiga y colega me propina un rapapolvo cuando ante terceros, y en un descuido, la presento como "arquitecto". Tiene toda la razón. La Real Academia de la Lengua bien indica que la acepción "arquitecta" existe. Y además es una palabra muy bonita. Así que, desde entonces, mido más mi vocablo en estas situaciones, y desde luego cuando se trata de la mentada, no sea que pase de las palabras a  los hechos y me arree con el bolso, o peor aun, me clave el compás.



Bromas aparte, esta liviana anécdota me ha llevado a rumiar un poco sobre los arquitectos y las arquitectas.

En mis primeros años  en la Escuela, allá por el setenta y cinco, la presencia femenina  era  casi inexistente.  En el  primer curso, de más de cien individuos,  solo habían dos chicas. Y  la cosa era tan singular que aun recuerdo bien sus nombres : Margarita  e Isabel. Aquella excepción duró muy poco, pero mientras tanto, ambas eran como dos ínsulas perdidas en aquel océano de masculinidad y de tanto moscón.

Como también eramos un poco antiguos, los ramalazos de la más rancia urbanidad eran aun cosa común. Así que a Margarita e a Isabel se les dispensaba un trato de especial  atención, sobre todo y, descaradamente, por el profesorado masculino.  La espada con la que éramos decapitados fulminantemente unos  en las correcciones de la asignatura de proyectos,  se transformaba en amable predisposición cuando de las Margaritas o Isabeles se trataba. Aun recuerdo a un insigne  docente, literal y físicamente arrodillado  para observar un  dibujito horripilante que, situado a escasos treinta centímetros del suelo, había colgado la compañera de turno. (los paneles nunca daban abasto y los planos se colgaban donde se podían .  En aquella reverente posición el profesor comentaba, paternalmente, que aquello podía tener interés. Aquel dibujito era una  burda copia de las casitas de Aldo Rossi, con su tejadito y ventanitas cuadradas, pero para el profesor aquel miniplagio no tenia demasiada importancia. O sea, en aquel tiempo ser aspirante a arquitecta era un poco chollo.



Hacia el final de mi paso por la escuela, las futuras arquitectas empezaron a llegar en mayor número, y aquella prebendas, incluso denigrantes para ellas, se acabaron. Con todo, no debían superar, ni de lejos, el diez por cien del total de los que deambulábamos por allí. Aun así, los más torpes eramos alcanzados y pasados por muchas de ellas. No conozco detalladamente lo que pasaba entonces en las otras Escuelas de Arquitectura pero supongo que debería ser algo parecido, y en las de referencia como las de Madrid y Barcelona desde luego la cosa debió evolucionar con mayor  rapidez.

En España, en los últimos veinte años los cambios han sido radicales. Como en tantos otros ámbitos, las mujeres han irrumpido y arrasado. En el mundo de la arquitectura, su presencia ahora es masiva. En las Escuelas de Arquitectura incluso superior a los varones.

Esta sequía femenina tan prolongada proviene de que la arquitectura, históricamente y en mayor medida que otras artes, ha estado perennemente en manos del hombre. Desde el mundo lejano de los faraones, pasando por los esotéricos gremios de la edad media, e incluso tras los cambios sociales de las revoluciones de finales del dieciocho, la mujer no había contado en este arte.  El que Sor Catalina de los Clavos organizara y construyera algunos conventos carmelitanos, en tiempos de Santa Teresa de Jesús,  es prácticamente una anécdota; y el que en los juegos de salón del siglo XVII, alguna refinada mecenas como la Marquesa de Sevigné declarara su interés por la arquitectura, era sin duda, un ejercicio más del requerido lucimiento social. Solo muy tardíamente  al compás de sufragismo femenino norteamericano y otros movimientos análogos  el cambio comenzó a producirse. Desde entonces era ya solo cuestión de tiempo. Aun así, la primera arquitecta en el panorama mundial no apareció hasta 1902 con la norteamericana Julia Morgan. Y en España hubo que esperar hasta 1936, año en que Matilde Ucelay se tituló como la primera arquitecta nacional.



La incorporación de las arquitectas ha devenido por etapas, y escalón tras escalón. Eran muchos los casos, sobretodo en la segunda mitad del siglo pasado, en que no aparecían con singularidad propia, sino como la parte más dependiente de un obligado dueto y siempre  a la sombra de otro arquitecto. Los casos de Robert  Venturi y Denisse Scoot, Laura Termes y Franco Purini, Ray y Charles Eames, Peter y Alice Smithson, Raili y Reima Pietla, por ser los más conocidos  no son los únicos. En estas parejas muchas veces quedaba oculta la aportación de los verdaderos valores de cada uno. Pero el inexorable paso del tiempo, y la calidad de las arquitectas de vanguardia, ha conseguido darle la vuelta al calcetín. Basta solo recordar los nombres de las pioneras como Lina Bo Bardi, Kaisa Makinemi, Eileen Gray, o Grethe Schutte, de las actuales y reconocidas como Kayujo Sejima, Bernardetta Tagliaube, Susana Torre, o Zaha Hadid (esta no es precisamente de mi devoción), o las de la ultimisima generación como Izaskun Chincilla, Tatiana Bilbao, y  Olga Felip. La lista es notable.....


Este salto final hacia la individualidad se ha producido de forma desigual y muchas veces injusta. El número de arquitectas "de reconocido prestigio" sigue siendo escaso, y su número infinitamente inferior al  de muchos arquitectos de pega. En el mundo de los laureles aun existe un desvergonzado sexismo. Aún así el sunami es imparable. La gran mayoría de ellas posee una sensibilidad y una perseverancia que les hacen especialmente aptas para la arquitectura.  En  el laborioso trabajo del estudio, en la imaginación frente al proyecto, y siempre allí donde prime el diseño, su lógica o su intuición me parecen mayores que en la media de muchos arquitectos. O al menos así lo he comprobado. O tal vez, he tenido la suerte de topar con algunas de las buenas.



Otra cosa es la situación de la arquitecta en el intrincado mundo de la construcción y a pie de obra. Aunque el avance es imparable, y actualmente su integración es total, este era un campo pantanoso donde la precariedad cultural del mayor número del personal, y un secular y arraigado machismo, hacían que su posición fuera, en los primeros tiempos, de cierta alerta y recelo, y que desde luego los tacones se dejaran siempre en el coche. Y en la jungla de la alta dirección empresarial, en las cúpulas de los consejos de administración, o en las presidencias de las grandes compañías del sector, su presencia es  prácticamente nula. Este es, todavía  un  coto cerrado y casposo, y acceder a los puestos de jefatura cuestión de esfuerzos y renuncias que no se le exigen al sexo opuesto. O esto, o ser las hijas del jefe como las Koplowitz.



En fin, ¿que hará tanta arquitecta  ante el  difícil futuro que se avecina?. Que es lo mismo que el preguntarse ¿que hará tanto arquitecto por aquí y por allá?.  Antes de que  las lineas paralelas de ambos se encuentren en el infinito, la mayoría de unas y otros ya habrán topado en el mismo muro de la realidad. Pero es posible que muchas arquitectas  descubran antes ese plus especial y necesario para atrapar su oportunidad. Al fin y al cabo la palabra arquitectura también pertenece al genero femenino.





miércoles, 6 de marzo de 2013

Paul Rudolph y la Escuela de Sarasota.




"Nunca pueden resolverse todos los problemas.... Por cierto, es una característica del siglo XX, que los arquitectos sean altamente selectivos en determinar que problemas quieren resolver. Mies, por ejemplo, hace edificios magníficos solo porque ignora muchos aspectos de los mismos. Si resolviera más problemas, sus edificios serían menos potentes." 
                                                                                                                        Paul Rudolph


Paul Rudolph (Elkton, Kentuky 1918 - Nueva York 1997), siempre ha sido  un arquitecto controvertido. Aupado en su día, después relegado, y últimamente en creciente  reconocimiento, su obra no deja indiferente a nadie. Su edificio  para la Yale´s Art and Architecture School, de la que fue decano, sigue siendo objeto de polémicas controversias y de alguna que otra leyenda urbana. En su día corrió el malévolo rumor de que el incendio que lo devastó, en 1968, fue producido por algún estudiante harto de su insufrible "funcionalidad".


Yale´s Art and Architecture Scholl. 1963.Paul Rudolph. © AIA

lunes, 11 de febrero de 2013

La calle de Quart y la Gran Via. Una historia imposible.


Plano de Valencia del Padre Tosca. Detalle.

Mi colega, el ilustrado, se pone hoy en plan fino y me indica que las calles son como venas que discurren por la ciudad. Me señala también que sus espacios son el negativo del volumen de los edificios que la conforman, y que el límite entre ellos es, lógicamente, la fachada. Vale- le digo- eso ya lo sabemos.

Impávido, continua disertando sobre las cualidades de las fachadas. Me explica  como, los maestros del Movimiento Moderno, señalaron  la existencia de una más, la quinta, la de cubierta, dándole tanta importancia como a las restantes. Cuando le pregunto, maliciosamente, el porqué de tanta alharaca , pues esa fachada no se ve desde la calle, me dice que su importancia radica en que es la que ve Dios desde arriba (aqui le pillo, y se mosquea, porque admite que la frase no es suya). Como revancha me epata comentando que en algunos foros se habla y se estudia seriamente acerca de otra fachada más : la vista desde el interior del edificio, es decir el envés del cerramiento. En su opinión, es todavía una asignatura pendiente entre tanto neófito.

Así que apunto, en mi libretita, el repasar todo esto del valor ambivalente de las fachadas y de los espacios que conforman las calles y plazas: También, que no hay que quedarse con los cuatro alzaditos de siempre.


Saco un poco el pecho, y por mi cuenta, empiezo a verle corolarios al tema. Uno que encuentro, simple y conocido, es el valor didáctico que estos cerramientos poseen. Didáctico, no solo por la posible clasificación  que permiten  del edificio,  sino por el aprendizaje continuo que la presencia de sus ritmos, escalas, texturas, y otras cualidades ofrecen, de forma que nos hacen amar o aborrecer a un edificio, sentirse confortable al pasar por su lado, o no cogerle nunca el paso.

Me sigo animando, y rumio la variante de la calle como salón-escaparate. Esta me parece muy fácil  y sin mucha molla cientifica, así que me abstengo de comentársela.

Mi ilustrado colega me dice, finalmente y un poco cursi,  que cuando todas estas cualidades, espacio, pedagogía,  exposición (y alguna más que según él ya aprenderé), confluyen en un ámbito público, uno puede llegar a sentirse como los ángeles cuando lo transita.  Y todo lo contrario, si el lugar es más bien torpe y  descuidado. Lo veo muy natural, y creo que en esto tiene razón.

Como deberes me impone citarle ejemplos locales. Así que empiezo a rememorar algunos de estos trozitos de cielo, o de desdicha, de nuestra querida Valencia.

Las calles y plazas guays son fácilmente reconocibles  por su reiterada popularidad y aceptados valores. El protomodelo en nuestra ciudad es la calle de la Paz. Equilibrada, sosegada, elegante, sin estridencias formales, el pasear por ella es una buena terapia (aún con el excesivo tráfico en algunas horas). Con la progresiva recuperación de sus edificios, la armonia es creciente. Su espacio es continuo y uniforme. El caminar hacia  la plaza de la Reina, con la perspectiva de la torre de Santa Catalina al fondo, es como diría mi colega, un agradable recorrido.

Calle de La Paz .Valencia.©Flirk

Otro trozito de gloria es la Plaza Redonda. De reducidas dimensiones, su espacio es pleno, sin fisuras. Su forma circular es, tal vez, una de la más perfectas de las figuras posibles. Uno recuerda inmediatamente otros espacios similares de mayor escala, como el existente en el Palacio de Carlos V en Granada.

La Plaza Redonda. Valencia© Wiki



Archivo: Patio Paleis Karel V.jpg
Palacio de Carlos V. Granada.© Wiki


Finalmente busco algún ejemplo contrario. Esos trozos de ciudad que nacen rotos, o que con el tiempo se rasgan. Lugares insulsos que enervan su entorno y a sus transeuntes. Existen muchos. En Valencia la lista es también larga : la desmantelada Plaza de La Reina, la aborrecible c/ de Colón, la inexistente Plaza de España......

Uno de ellos, que transito a menudo, es el encuentro entre la Calle de Quart y la Gran Via Fernando el Cátolico. Y como lo tengo tan visto y aborrecido, me explayo un poco en él.


La calle de Quart, como bien sabemos, es una calle de referencia en la ciudad. Comienza en las torres del mismo nombre y  se asienta sobre la huella del antiguo camino que desde la ciudad se dirige hacia el Oeste.  La puerta de Quart era una de las principales, junto a la de Serranos de salida al norte, la de San Vicente hacia el Sur y la Puerta del Mar hacia el este. El tráfico proveniente de Castilla accedia a la ciudad por ella.


Las Torres desde la c/ de Quart.©Pablo J. Lopez Hernandez 

Cuando en 1838 se derribaron las murallas cristianas que ceñían la ciudad, esta  comenzó a expandirse desigualmente por sus aledaños, mediante ensanches, acertados unos, dudosos otros, pero siempre realizados a golpes de voluntad y de escasa economía  El primer ensanche en la zona de las Torres de Quart, se fué consolidando con la calle Turia como eje, y a mediados del siglo pasado la naciente Gran Via de Fernando el Católico, nuevo cinturón de ronda, y la calle de Quart se conocieron.


La Gran Via (izquierda) y la c/ de Quart (derecha) . Convento de Minimosde
 San Sebastian (abajo) . ,Jardin Botanico y c//Beato Gaspar Bono (arriba derecha)© Google earth


En el encuentro entre estos viales se ha ido conformando un ensanchamiento, una expansión de la calle. Sus causas son tan prosaicas como que el cruce no se produce perpendicularmente, que el edificio situado en su lado norte no se ciñe a la traza de la calle de Quart , o por el repentino retranqueo creado en su frente sur,  junto al Convento de Minimos. (seguramente para dejar expedita la salida de las dependencias traseras de este). 

Realmente es un espacio raro. Aún así, este ensanche trapezoidal ofrecía la oportunidad de convertirse en un espacio de transición amable y equilibrado, a modo de antesala, en la entrega de la calle a la Gran Via.  La cosa prometía por la existencia en su perímetro del Jardin Botánico y del Convento de Minimos de San Sebastian. Finalmente no ha sido así. Las desafortunadas ordenanzas, la confusa resolución de sus frentes, y otros infortunios, han propiciado que, tras más de cuarenta años de espera,  la oportunidad resulte fallida.

Lo primero que se advierte al ir entrando en la calle de Quart, desde la Gran Via, es un desequilibrio de volúmenes.

La calle de Quart desde la Gran Via © Pablo J. Lopez Hernandez

jueves, 10 de enero de 2013

Historias del Poli (1). Los semestres y otras logisticas.

Cuando aterricé en el Poli, a primeros de los años setenta, me dijeron que  la carrera de arquitectura, como el resto de las impartidas en las otras escuelas , ingenierías y otras bagatelas técnicas,  formaba  parte de un ambicioso plan piloto docente (o algo así). Como neófito ansioso de futuras glorias, no le dí mayor importancia.


Solo cuando comenzaron las clases percibí que aquello realmente si tenia algo especial, y que los alumnos no solo eramos los conejillos de indias del experimento, sino también pura carne de cañón del famoso plan, preconcebido claramente para el aniquilamiento mental e incubación de la más genuina paranoia en todo aquel que pasara por allí.

El insigne rector que en aquel momento conducía y tragaba con este disparate no merece la pena ni el reseñarse.


El plan de la Universidad Politécnica de Valencia se basaba, junto a otras infantiles normas,  en un esperpéntico sistema de evaluación y en una fatua programación con pretenciosas reminiscencias de algún conocido campus internacional. La denominación oficial ni la recuerdo. Se le conocía comúnmente con el descriptivo "por semestres", pues, como el sagaz lector ya habrá deducido, este era el desarrollo cronológico de las carreras impartidas.


Se podía pensar ingenuamente que eso de los "semestres" era, una vez más, solo ganas de complicar las cosas, cambiando unos nombres por otros, para que al final resultara siempre lo mismo, costumbre esta muy querida por nuestras imaginativas autoridades. Como prueba del débil rigor de la propuesta, la primera y tonta paradoja consistía en que no eran realmente siquiera semestres, sino cuatrimestres y tres cuartos, "quintumestres" y medio, o lo que saliera, todo ello según las auroras boreales, los equinocios solares, o desconocidas circunstancias aplicables según el momento.

Cada semestre tenia entre cinco y seis asignaturas, y a veces alguna más. Para obtener el titulo se debía transitar por diez semestres, teoricamente a razón de dos por año, lo que suponía un total de cinco años de docencia (más uno de PFC en Arquitectura). El primer semestre era común para todos los matriculados independientemente de cual fuera su carrera a estudiar. Nos juntaban pues, en unas aulas agobiantemente calurosas y sin ventanas, con los grises señoritos de caminos, con algún pedante de telecomunicaciones, y con ingenierías de otros rangos. O sea, pasar un semestre con los ingenieretes y luego a seguir por las sendas del arte.

Pero la singularidad del macabro sistema, residía en el régimen establecido para pasar de un semestre a otro, y que consistía en que para ello se debían aprobar todas las asignaturas a la vez. De no ser así, se repetía el semestre en cuestión, y tanto las asignaturas aprobadas como las suspendidas se volvían a cursar. Entonces comprobabas que aquella programación semestral era como ir subido en una montaña rusa, o como el pretender domar las teclas de un piano. Podía pasar, y pasaba, que en un semestre aprobaras tres o cuatro asignaturas y suspendieras una, y al repetirlo, podía suceder, y sucedía,  el suspender entonces alguna de las asignaturas que ya aprobaste y aprobar la suspendida, por lo que aquel maldito crucigrama no se dejaba completar fácilmente  y tenias que volver a la linea de salida.

Este sistema era fuente de sólidos desequilibrios mentales en el personal, y de una avanzada y creciente desesperación colectiva.

En este desquiciamiento, el juego preferido consistía en calcular cuantos semestres necesitaría uno para acabar la carrera. Visto lo visto, una posibilidad muy admitida por la mayoría  era la  de repetir cada semestre una sola vez, con lo que calculabas necesarios diez años. Esto ya se consideraba como un  éxito. Si se te complicaba la cosa, como el aprobar semestres a la segunda o a la tercera, las combinaciones de los años necesarios daban cifras de infarto. Pero como la previsora máquina infernal solo permitía repetir cinco veces un semestre, (cuatro, más uno de gracia; a la quinta el obstinado repetidor iba directamente a la calle), siempre quedaba la esperanza de que más de cincuenta años no emplearías (más uno de PFC en Arquitectura).